SOLEDAD

Juan 19:17-18 dice “Jesús salió cargando su propia cruz hacia el lugar de la Calavera, que en hebreo se llama Gólgota. Allí lo crucificaron y con él a otros dos, uno a cada lado y Jesús en medio”.

Jesús entendía que este era el camino para salvar a la humanidad de sus pecados, ser condenado, padecer, ser crucificado y morir. No había otra forma de lograr el plan de salvación. Todo este proceso debió enfrentarlo solo. Apenas, rumbo al Gólgota, recibió la ayuda de Simón de Cirene quién le llevó la cruz por un rato.

Así como Jesús tuvo que pasar su peor momento prácticamente solo, muchas veces en la vida vas a tener que enfrentar situaciones donde no vas a contar con nadie alrededor. Las personas que amaste, aquellos que quisieras que te acompañen no van a estar allí. Ya sea porque se alejan o porque simplemente no pueden estar con vos. Desde una enfermedad, un problema familiar, cuestiones laborales, una tragedia, un abandono. Son innumerables las situaciones que se pueden mencionar donde te vas a sentir sólo.

Mateo 27:46 dice “Como a las tres de la tarde, Jesús gritó con fuerza: —Elí, Elí, ¿lema sabactani? —que significa Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”. Jesús sintió, incluso el abandono del Padre Celestial. Esto nos habla del nivel de dolor emocional, y no sólo físico que atravesó Jesús. Y uno podría pensar, pero porqué tanta crueldad hacia Jesús. Sin embargo todo ese sufrimiento tenía un propósito mucho mayor que la propia vida de Jesús, que era la salvación de la humanidad.

Isaías 53:4-5 dice “Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores, pero nosotros lo consideramos herido, golpeado por Dios y humillado. Él fue traspasado por nuestras rebeliones y molido por nuestras iniquidades. Sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz y gracias a sus heridas fuimos sanados”.
El dolor y la soledad de Jesús dieron esperanzas a toda la humanidad.

Ninguno de los procesos difíciles y dolorosos de la vida Dios te los va a hacer pasar sin necesidad. Cada uno de ellos tiene un sentido y un propósito eterno. Quizás nunca logres entender el motivo, pero seguro que el Señor sí tiene una explicación.
Jesús venció a las heridas y a la misma muerte. Tu dolor y soledad, si permites que el Señor te guíe en el proceso, traerán vida y vida eterna. Puede que por un poco de tiempo debas atravesar los procesos en soledad. Pero no te quedarás allí, porque Dios te dará la victoria.

Sólo confía y espera por completo en la respuesta del Cielo, y en cuanto menos te des cuenta tu dolor ya no estará allí. Las personas a las que amas volverán a estar a tu lado, y Dios se glorificará en todo eso.

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