El carácter se revela en cómo hablamos

MI TIEMPO DIARIO CON DIOS-. Las discusiones descontroladas no comienzan en la boca, comienzan en el corazón. Cuando perdemos el dominio propio al comunicarnos, lo que se evidencia no es sólo un mal momento, sino áreas de nuestro carácter que aún necesitan ser formadas por Dios.

La Palabra nos recuerda: La blanda respuesta quita la ira, más la palabra áspera hace subir el furor. Proverbios 15.1. No siempre podemos evitar el desacuerdo, pero sí podemos elegir la manera en que respondemos. El carácter maduro no busca ganar la discusión, busca cuidar la relación. Jesús nos enseñó que de la abundancia del corazón habla la boca. Por eso, más que trabajar sólo en lo que decimos, necesitamos permitir que el Espíritu Santo transforme lo que hay dentro nuestro: orgullo, impulsividad, necesidad de tener razón.

Hoy es un buen día para pedirle a Dios un corazón enseñable, manso y sabio. Un corazón que sepa escuchar, que piense antes de hablar y que comunique con amor, aun en medio del conflicto.

Oración: Señor, forma mi carácter. Ayúdame a hablar con gracia, a escuchar con humildad y a responder con sabiduría. Que mis palabras construyan y no destruyan. Amén.

CENTRO CRISTIANO PUERTA ABIERTA | Saenz Peña-Chaco

Scroll al inicio