DETERMINACIÓN

Job 22:28 dice “Determinarás asimismo una cosa, y te será firme, Y sobre tus caminos resplandecerá luz”. Si hay una virtud que Dios busca en sus hijos, esta es la determinación. Ella es la capacidad de mantenerse firme sobre una palabra, una decisión o un proyecto, sin importar las adversidades que se deba enfrentar.

Ahora, existe la posibilidad de estar determinados tanto en hacer el bien como hacer el mal. Y reconocemos que es lo correcto cuando consideramos que es oportuno, lo hacemos sin maldad, tiene un propósito noble, y el fin honra a Dios.
Santiago 1:6-8 dice “Pero que pida con fe, sin dudar, porque quien duda es como las olas del mar, agitadas y llevadas de un lado a otro por el viento. Quien es así no piense que va a recibir cosa alguna del Señor; es indeciso e inconstante en todo lo que hace”.

Una persona indecisa, incapaz de mantenerse firme en sus decisiones, ya fracasó en cualquier cosa que emprenda antes del inicio. Comienza a estudiar, luego abandona. Comienza un empleo o un proyecto, y al poco tiempo lo deja. Comienza un matrimonio, luego se separa.

Este tipo de actitudes y forma de accionar denotan a una persona insegura, falto de fe y que no es capaz de sostener sus principios y sueños. Alguien así está destinado al fracaso.

Pero Dios quiere ayudarte a lograr todo lo que te propones en la vida y mucho más. Para ello es necesario que tengas determinación. La promesa es que si lo haces, Dios traerá claridad en cada decisión que debas tomar.
Josué 1:9 dice “Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas”

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