Al tener en brazos a un niño recién nacido, claramente podemos darnos cuenta de la fragilidad de la vida, y de cuan dependientes y necesitados estamos de la atención y el cuidado unos de otros. La vida es un milagro tan extraordinario, pero a la vez tan efímero y pasajero.
Salmos 103:15-16 dice “El hombre es como la hierba, sus días florecen como la flor del campo: sacudida por el viento, desaparece sin dejar rastro alguno”. Y Santiago 4:14 dice “¿Cómo saben qué será de su vida el día de mañana? La vida de ustedes es como la neblina del amanecer: aparece un rato y luego se esfuma”.
Puedes lograr grandes proezas a lo largo de tu andar en esta tierra. Ser alguien destacado, o tal vez insignificante e intrascendente. Pero debes saber que para todos, el final es el mismo.
Génesis 3:19 dice “Te ganarás el pan con el sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la misma tierra de la cual fuiste sacado. Porque polvo eres, y al polvo volverás”. Y, Eclesiastés 12:7 dice “Volverá entonces el polvo a la tierra, como antes fue, y el espíritu volverá a Dios, que es quien lo dio”.
Si creías algo de ti. Si pensabas en tu importancia y grandeza. La verdad es que por ti mismo no eres nada más que polvo. Al final abrías logrado un par de cosas que quizás recuerden dos o tres generaciones después de vos. ¿Quién acaso recuerda a su bis o tatarabuelo? Ya no existen ni sus recuerdos.
Sin embargo en este corto y efímero proceso llamado vida, puedes lograr cosas que hablen de ti por siempre y para siempre. Tienes la oportunidad de dejar huellas que permanecen por la eternidad. Pero para esto no puedes sólo. Pues necesitas de Dios.
Efesios 2:10 dice “Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica”. Y, Apocalipsis 14:13 dice “Entonces oí una voz del cielo, que decía: Escribe: Dichosos los que de ahora en adelante mueren en el Señor. Sí —dice el Espíritu—, ellos descansarán de sus fatigosas tareas, pues sus obras los acompañan”.
Reflexiona, ¿En qué gastas tu vida y tu tiempo? Lo que hagas de tu vida tiene que estar Dios en ello, porque entonces si tiene sentido lo que haces.


